Exámenes Psicotécnicos

 

Los test psicotécnicos y de personalidad se aplican como complemento a la entrevista, incluso a veces se integran a esta etapa. A través de tus respuestas el evaluador pretende determinar cómo trabajas y cómo te relacionas con la gente.

 

A través de este tipo de pruebas, bastante usadas en empresas e institucionales donde se desempeñan muchas personas, se tiene por objetivo conocer tus aptitudes o capacidades, tus rasgos de personalidad intereses y valores en profundidad. Se trata de una herramienta confiable ya que se elaboran según bases científicas y son aplicadas por profesionales expertos en la aplicación de este tipo de pruebas.

 

Específicamente, algunos tests pretenden medir tu inteligencia general, tu capacidad de abstracción o racionamiento abstracto, dominio aritmético, capacidad para resolver problemas mecánicos y espaciales, fluidez y racionamiento verbal, aptitudes administrativas. En tanto que a través de los tests de personalidad se pretende saber si tu carácter o forma de ser es acorde con el perfil del puesto.

 

Recuerda

 

- Cuando te llamen para que te presentes a un test, pregunta qué tipo de prueba será aplicada.
- En los tests de personalidad no intentes probar que eres el candidato ideal, sólo contesta honestamente, se trata de herramientas hechas para discriminar si estás intentando falsear tus respuestas.
- Preséntate a los tests bien descansado.
- Preséntate unos 10 minutos antes, para no llegar agitado.
- Igualmente que para una entrevista, viste formalmente.
- Si se trata de una prueba aritmética, puedes llevar una calculadora si lo crees necesario.
- Si te sobra tiempo, repasa las preguntas dudosas y contesta. Llevar una calculadora si lo crees necesario.
- No tengas miedo a preguntar aspectos que a primera vista parecen obvios. No tienes por qué ser un experto en ellos, tu evaluador sabe que estás nervioso y que los quieres desarrollar lo mejor posible.
- No preguntes una vez iniciada la prueba.
- No te preocupes por cuánto tiempo durará el test. Trata de no fijar una reunión en varias horas más, para que no estés pendiente de la hora, los nervios te pueden jugar una mala pasada.