Entrevista Fernando Vigorena, Director Ejecutivo Entrepreneur Consultores Gerenciales Ltda.
“El que no es emprendedor hace algo sólo cuando se lo dicen”

En tiempos de búsqueda y de crisis una buena opción es emprender. Llevar a cabo ideas propias más allá de las adversidad gracias a competencias emprendedoras en nuestro entorno, e incluso si la decisión es trabajar en una empresa. Si quieres saber más sobre emprendimiento sigue leyendo, porque Fernando Vigorena especializado en esta temática, respondió nuestras dudas.


Por Soledad Arriagada Espinoza

 

Para Fernando Vigorena las competencias emprendedoras son desarrolladas y propias de una persona que busca la aventura. “En un país donde todos amamos estar bajo las sombras, sólo hay unos pocos que quieren estar bajo el sol”, expresa. Y su concepto de competencias emprendedoras se refiere a factores más emocionales que técnicos, las define como competencias blandas.

 

Y explica que siempre que se quiere desarrollar una competencia emprendedora se debe partir por las competencias blandas, nunca por las duras que son por ejemplo: hacer un plan de negocios, buscar un capital de riesgo o la idea del negocio, esas son plenamente competencias duras. “Aunque muchos comienzan por eso, deberían hacerlo por lar blandas, que son características emocionales como el estar solo frente a un negocio, no es lo mismo cuando tienes un jefe y cuentas con ese respaldo de saber que hay alguien más a quien rendir cuentas o dar las licencias cuando se está enfermo. La competencia emprendedora parte de ser capaz de enfrentar todas estas habilidades emocionales donde todo depende de uno mismo, asumir riesgos, soportar fracasos, aprender de los errores, el ser persistente. Esos son factores que se desarrollan emocionalmente y que cuesta mucho transmitir en una clase. La gente quiere resultados rápidos, por lo mismo es más importante el entender las competencias blandas, ya que las duras las aprendes fácilmente en clases. Las blandas en general son las que fallan, porque no se enseñan adecuadamente y terminan por fracasar”.

 

El conocimiento técnico no enseña la perseverancia tan necesaria en un emprendedor…

El conocimiento técnico se aprende fácilmente, e inclusive ni siquiera necesitas aprenderlo. Si tienes la parte emocional bien desarrollada, puedes encontrar a un psicólogo que monte una gran empresa de servicios dentales y no sabe nada de servicios dentales. El psicólogo arrienda el local, contrata dentistas, establece sistemas de cobranzas. Entonces él tiene un tremendo centro dental, pero nunca en su vida ha sabido arreglar un diente. Él sólo observó el negocio.


Hay una frase interesante de George Bernard Shaw que dice “tú ves cosas que existen y te preguntas por qué, yo veo cosas que no existen y me pregunto por qué no”. El emprendedor trabaja sobre cosas que no existen o que ni siquiera son de su absoluto conocimiento, el 99% de los chilenos cree que puede hacer una mesa, simple con 4 patas, pero si le dices que la quieres sin patas y que flote en el aire, te dirán que no pueden porque no existe en vez de pensar en cómo lograr hacerla.

 

¿Las características blandas de una competencia emprendedora incluye también la creatividad?

Claro, principalmente se desarrolla a través de la lectura de buenos libros y revistas, que implica entrar en temas que a la gente no le gusta. Esperan que esté todo listo y preguntar qué es lo que tienen que hacer. Todas las habilidades blandas no se enseñan en ninguna universidad local ni extranjera, está dentro de nosotros mismos quizás en células adormecidas de nuestro cerebro o en nuestro corazón. Es hora de no condenarse a un cuenta propismo vegetativo o un destino gris en trabajos que lejos de apasionarnos nos hacen morir de a poco en pastillas de ocho horas diarias, es la cultura latina y del empleo al tener algo seguro, pero el emprendedor está en todo lo contrario, por lo tanto es un bicho extraño que no está bien concebido en nuestra sociedad.

 

¿Cómo nace un emprendedor, o se hace?

Creo que se hace por las circunstancias principalmente. En Chile se hace por las circunstancias, por ejemplo porque lo despidieron y no tiene otra cosa que hacer. También se da por temas familiares, por ejemplo porque el papá lo llevaba al negocio todos los días y creó un hábito. Hay un proverbio chino que dice “siembra un pensamiento y cosecha una acción, siembra una acción y cosecha un hábito, siembra un hábito y cosecha un carácter, siembra un carácter y cosecha un destino”. Creo que son las circunstancias simplemente, no porque haya estudiado para ser empresario, ni creo que nadie nazca para ser empresario. Ojo que ser emprendedor no es necesariamente ser empresario, ni ser empresario significa ser emprendedor.


No creo que sea un tema de nacimiento, tiene que ver con lo que le toque vivir y la actitud. Hay una historia de un rey que tenía un halcón que no quería volar, llamó a diferentes personas para que le hicieran volar al ave, trajo expertos curanderos de otros reinos pero no pasó nada. Hasta que un día miró al jardín y vio al halcón volar, llamó al jardinero que estaba ahí y le preguntó qué había hecho. El jardinero le dijo que le cortó la rama y voló.


Eso nos pasa mucho en la vida, nos tienen que cortar la rama para que emprendamos el vuelo. De repente nos dicen que no pueden contar con nuestro servicio y la persona no le queda más que reinventarse.

 

¿Qué diferencias existen entre emprendedores y empresarios?

Mejor llamarlos emprendedor y no emprendedor. Dentro de una empresa, la persona no emprendedora siempre piensa en su currículo, de qué manera tendrá más experiencia. Ahora la experiencia no lo es todo, porque todos la tienen. No es los mismos 20 años de experiencia, que un año de experiencia repetido 20 veces. Hay mucha gente que prefiere la antigüedad en el trabajo contra la creatividad y cambio, las empresas están buscando cada vez más lo segundo, el estar dispuesto al cambio. Además, son dependientes para sentirse útiles en el trabajo, descuidan conocimientos que no tienen que ver con su especialidad y no se preocupa por percibir el ambiente externo, de las amenazas y oportunidades, por ejemplo.


Mientras que un emprendedor se somete al cambio constante de conocimientos prácticos, va más allá de lo que le piden. Sabe detectar amenazas y oportunidades, piensa en las necesidades del resto para convertirlas en un producto. Lo más importante son su creatividad y perseverancia, no cederá ante los “NO”, ni los errores, pero sí aprenderá para mejorar sus experiencias.

 

¿Cuánto tiene que ver la carrera con la capacidad de emprendimiento?

Hasta los años ‘60 quienes mandaron fueron los abogados, eran los gerentes de las empresas, miembros de gabinetes, diputados, senadores, alcaldes, etc. Transcurrido un tiempo, entre 1975 y 1978, comenzaron a gobernar en Chile los ingenieros, principalmente los comerciales. Dentro de los más demandados estuvo toda la variedad, civil, civil industrial, etc. Ya en el año 2000 comenzó a reinar otro tipo de gente, aquellos que tienen MBA. Ahora en el 2009, según mi pensamiento, el que reina es el que tiene el conocimiento sin importar la profesión. Se entiende por conocimiento la información procesada personalmente y transformada en un resultado cuantificable y que funcione. La gente hoy en día no vale por lo que sabe, sino por lo que hace con lo que sabe, entonces esa persona es la que importa ahora. Ese es el emprendedor y tiene que ver directamente con el ejemplo del psicólogo dueño de un centro dental. Quien ponga en práctica su conocimiento es quien gana hoy en día sin importar la profesión.

 

¿Qué deberían fomentar las universidades para crear emprendedores?

Creo que las universidades están amarradas a la era industrial y a la producción en serie. Existe una línea de montaje y se fabrican estándares de profesionales, personas que actúan igual y que conversan igual, porque están todos formados con la misma materia. Sin embargo, yo sustento la idea de hacer pensar a los jóvenes, por eso inventé cursos como el Juego del Negocio, o el término del espíritu emprendedor. El tema no es sólo materia o teoría, tienen que poner en práctica, transformar ideas, hablar en público, respetarse unos a otros cuando disertan, etc. Además, hay que fomentar la lectura que te cambie las ideas, por ejemplo leer “Poder sin límites” o “Despertando al gigante interior”, muchos libros que hay y que son especialmente positivos. Al leerlos uno se puede dar cuenta de que es capaz de hacer cosas que nunca había pensando. Ejemplo: fundar un sitio web diferente, cosas que antes eran difíciles, pero hoy en día están al alcance de todos.


Hoy en día no hay nada peor que esos jóvenes que no encuentran trabajo y que creen que publicando un currículo en la web tiene listo el trabajo, sólo esperan a que los llamen. Hay más cosas por hacer, por crear.

 

¿Ser emprendedor es tomar las riendas de nuestra vida?

Claro, hacer de la vida una aventura. Pensar todos los días en qué voy a hacer y no anhelar desde el lunes a que llegue el viernes y descansar. Tal vez te guste ese ritmo, pero un emprendedor tiene su propio horario, toma las vacaciones cuando quiere y no le dan permisos para faltar.


Hemos vivido por más de un siglo en la era de la esclavitud, en la que a la gente le gusta ser esclava, tener un jefe y tener trabajo hasta los 50 años. Después de eso se quedan sin “pega” y no hacen nada por evitarlo, pero se quejan de la jubilación. Cuando uno se cree el cuento, no es así, yo tengo la intención de retirarme 3 años después de muerto. Pienso trabajar a los 80 o 90 años, tal vez no viajando, pero si escribiendo.

 

¿Cómo las empresas pueden fomentar la competencia emprendedora en sus trabajadores?

Yo creo que lo están haciendo de alguna forma, porque necesitan abrir nuevas sucursales aquí o en el extranjero y para eso necesitan gente que tenga mentalidad emprendedora. Yo digo que uno de los problemas que tienen las empresas para crear a estas personas “intraemprendedoras”, son los procesos de selección de personal. Las que son seleccionadas son de acuerdo al perfil de la empresa, entonces se parecen unos a otros y no permites la entrada de un disidente que ponga la diferencia en los pensamientos o en las juntas, etc. El contratar un mismo perfil hace que todos sigan la misma línea sin cuestionar más allá lo que hacen.


El principal problema de las empresas para fomentar emprendedores está en la selección de personal y en la falta de estímulo por utilizar tantas normas y procedimientos para mantener estandarizados a sus trabajadores. En Chile copiamos todo lo que se hace en Estados Unidos, y copiar a fin de cuentas es plagio. Acá falta crear, como se ha hecho en algunas áreas, pero aún falta mucho por hacer.